En un fútbol tan menospreciado como el nuestro, es muy fácil aburguesarse y no aspirar a llegar muy alto en los campeonatos que se disputan, es más, muchos clubes simplemente participan de ellos sin ninguna ambición en particular. ¿Objetivos? no descender, pero tampoco campeonar, entonces ¿cuál es la razón de su existencia, si no quieren ser campeones?, ¿sino entras a ganar, a qué entras entonces?
La enseñanza que se le da al jóven futbolista boliviano, en la mayoría de los casos, es la de ser un mediocre "participante"
Personalmente, no me gusta participar, me gusta ganar, ser campeón, saberme mejor que el resto, disfrutar la joya de estar en la cima y ver que otros, por más fuerza que hagan, no consiguen bajarme.
Y el momento en que gano algo, quiero inmediatamente ganar una y otra y otra vez. Es la adicción a las "copas" la que mantiene vivo a un jugador, a un entrenador, a un dirigente, a un equipo.
Esto no es un discurso en particular, es lo primero que escuchan mis jugadores, el primer día de entrenamiento.
"......y el que no crea que podemos salir campeones que tome sus cosas y se vaya, miren, la puerta está abierta".
Doy Fe de que así es. Eso escuchamos en la primer charla y es un lema del Profe Klaus. SAludos
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